Cinco meses más...




"Que el año sacerdotal sirva para reforzar la conciencia del don inmenso que supone el ministerio ordenado".

S.S.Benedicto XVI

 

  El pasado 19 de junio el Papa Benedicto XVI inauguró solemnemente el Año Sacerdotal con ocasión del 150 aniversario de muerte de San Juan María Vianney, el santo Cura de Ars.  


Juan María era un pobre pastorcito que después de mucho trabajo, fue ordenado sacerdote y enviado al pueblo de Ars. En Ars se dedico incansablemente a su ministerio sacerdotal, predicando y confesando sin descansar.


La intención del Papa para este año sacerdotal es hacer que se perciba más claramente la importancia de la misión del sacerdote en la Iglesia y en la sociedad. Pues es el sacerdote quien con sus manos nos entrega el Cuerpo y la Sangre de Cristo y que nos absuelve de nuestros pecados.


Por ello este año está orientado también para que los católicos aprecien aún más el estilo de vida y dedicación de sus sacerdotes, y que todos agradecidos por tantas gracias recibidos a través de ellos recemos continuamente al Sagrado Corazón de Jesús por su ministerio.


¿Qué tanto haz rezado por los sacerdotes? ¡Quedan cinco meses para la clausura del Año sacerdotal! ¡Aprovecha!


 Oremos por nuestros sacerdotes:


 Oración compuesta por S.S. Pío XII.


Oh Jesús, Pontífice Eterno, Buen Pastor, Fuente de vida, que por singular generosidad de tu dulcísimo Corazón nos has dado nuestros sacerdotes para que podamos cumplir plenamente los designios de santificación que tu gracia inspira en nuestras almas; te suplicamos: ven y ayúdalos con tu asistencia misericordiosa.


Sé en ellos, oh Jesús, fe viva en sus obras, esperanza inquebrantable en las pruebas, caridad ardiente en sus propósitos. Que tu palabra, rayo de la eterna Sabiduría, sea, por la constante meditación, el alimento diario de su vida interior. Que el ejemplo de tu vida y Pasión se renueve en su conducta y en sus sufrimientos para enseñanza nuestra, y alivio y sostén en nuestras penas.


Concédeles, oh Señor, desprendimiento de todo interésterreno y que sólo busquen tu mayor gloria. Concédeles ser fieles a sus obligaciones con pura conciencia hasta el postrer aliento. Y cuando con la muerte del cuerpo entreguen en tus manos la tarea bien cumplida, dales, Jesús, Tú que fuiste su Maestro en la tierra, la recompensa eterna: la corona de justicia en el esplendor de los santos. Amén.

 


La santidad es para todos

 

"No, de hecho quiero ser santo".
Arzobispo de Nueva York


La santidad, dice san Maximiliano María Kolbe "no es un lujo para algunos... es simplemente un deber para todos".

Es claro que en la Iglesia hay diferentes miembros con distintas funciones y juntos todos forman un solo cuerpo. Cristo es la cabeza, después su vicario, el santo Padre, los obispos, los sacerdotes, los diáconos, las religiosas y los laicos, y todos a pesar de tener una vocación específica y participar de un cierto carisma, están llamados a ser santos.

Cuando entrevistaron al hoy arzobispo de Nueva York, Timothy M. Dollan, el reportero comenzó: "Sr. Arzobispo... usted comenzó como sacerdote, luego lo nombraron monseñor, después obispo y ahora arzobispo... ¿qué espera?... ¿quiere ser cardenal?". El arzobispo le respondió: "No, de hecho quiero ser santo".

El Papa Benedicto XVI ha dicho al inicio del Año Sacerdotal que nuestra misión exige que busquemos constantemente la santidad. Es decir, querer ser santos, querer serle fieles a Cristo toda la vida.

¿Pero cómo alcanzar la santidad en este mundo? Es hacer de lo cotidiano algo extraordinario, como decía Santa Teresita. Se trata de poner en práctica las virtudes y cualidades que Dios nos ha dado para vencer los vicios y tentaciones que el maligno nos pone.

El mundo esta cansado del mal, los jóvenes están hartos del pecado, sin embargo están atados, pero no hay que olvidar que Dios ya murió y resucitó para que nosotros viviéramos plenamente. Por eso necesitamos héroes, personas que vivan como Jesús, que pasó haciendo el bien.

¡Ánimo! Los santos fueron personas como nosotros, la diferencia es que ellos reconocieron que sin la gracia de Dios, nada podían, Dios se encargo de los demás.

Te felicito arquitecto, licenciado, doctor, ingeniero... ¡Pero no olvides tu vocación principal!... ¡Santo o nada!


El pueblo de México, territorio guadalupano.




    El doce de diciembre tuve la oportunidad de estar en la Basílica de Guadalupe, es impresionante la cantidad de personas que pasan horas de fila en espera de ver la imagen de la Virgen, su Virgen, nuestra Virgen.

Muchísima es la devoción y son muchísimas las personas que de diferentes lugares del mundo vienen a recibir bajo la mirada de María, lo más valioso que existe, la Eucaristía.

En una homilía el Cardenal Norbeto Rivera decía: "La Virgen de Guadalupe es un mujer de adviento, de espera". Vemos en estos momentos de terremotos y de crisis, la mirada serena de la Virgen María que con su voz tierna nos dice: "¿No estoy yo aquí que soy tu Madre? ¿No estás bajo mi sombra? ¿No estas por ventura en mi
regazo?
"

Nosotros los mexicanos sabemos que la Virgen de Guadalupe es más que una imagen, es una presencia, vemos en la tela de San Juan Diego el rostro de una niña hermosa, que no esta mirando al frente, sino a un lado, demostrando que hay alguien más y ese es su Hijo, el que lleva en su vientre.

¿Cómo podemos acrecentar nuestro amor a María? ¿Podrían imaginar a un niño que nunca hablara con su madre? En María encontramos una paz y una tranquilidad enorme y ella quiere compartir con nosotros eso, es por medio del Rosario donde repetimos la vida de Jesús y la de su Madre.

Sí somos orgullosamente mexicanos, con valentía decimos también: ¡somos orgullosamente guadalupanos!

No pueden callar ante los ataques al matrimonio y la familia



"El matrimonio entre personas del mismo sexo agrede a la familia y ofusca valores".
Cardenal Norberto Rivera

   La naturaleza es clara y no se ha equivocado. La sexualidad tiene dos finalidades: procrear y unir. No podemos permitir que nuestros gobernantes permitan leyes que vayan contra estas dos finalidades.

Los legisladores del Distrito Federal han abierto las puertas a los homosexuales para que puedan casarse y adoptar. ¿Qué implica esto? Estas leyes manifiestan la aprobación de los actos que hacen estas personas, por no reconocer su identidad y en lugar la rechazan con estos actos inmorales.

La Iglesia no esta en contra de las personas con estas tendencias homosexuales, al contrario pide respeto y las acoge con amor. Pero no podemos aceptar estos actos inhumanos que rechazan completamente la naturaleza y el don maravilloso de la vida.

Esta ley ha sido calificada como inmoral, inadmisible y condenable, no nos quedemos pasivos. ¡Manifestemos nuestra inconformidad con esta ley!

Por último, sigamos el ejemplo de los primeros apóstoles: "cuando los enemigos de Jesucristo, llenos de odio, prohibieron a Pedro,Juan y a los Discípulos hablar y enseñar en el nombre de Jesús, peroellos, llenos del Espíritu Santo, respondieron con valentía. ‘No podemos obedecer a los hombres antes que a Dios’".



Bautismo del Señor



 
    Hoy celebramos el día del Bautismo del Señor, durante el adviento vimos como Juan el Bautista preparaba la venida del Rey de reyes en el desierto y después hoy escuchamos la voz del Padre: "Tú eres mi Hijo, el predilecto; en ti me complazco".
 
Por el bautismo Dios nos ha llamado a ser sus hijos, nos ha borrado el pecado original y nos ha ungido con el óleo santo de los catecúmenos.

Toda la liturgia del Bautismo es una liturgia de lucha, de armas, de retos, de enemigos, de promesas, de ragalos, de amor, pero estamos acostumbrados a una normalidad donde el padre le hecha aguita al niño y pasamos al desayuno.

Desde el día de nuestro bautismo fuimos marcados con la señal de la Cruz, papás y padrinos nos marcaron en la frente, fuimos ungidos con el santo crisma para ser siempre miembros de Cristo Sacerdote, de Cristo Profeta y de Cristo Rey, fuimos revestidos con las vestiduras blancas como símbolo de nuestra nueva dignidad de hijos de Dios y se nos entrego la luz de Cristo.

¡La vida es una lucha constante sobre la tierra! El bautismo nos ha dado las armaduras para la batalla. Somos soldados de Cristo Rey en un campo de batalla donde el enemigo busca apagar la luz de la vida del alma.

Mis amigos, los invito a encontrar en este día que somos débiles pero que por el bautismo Dios nos ha marcado para estar siempre a su lado. ¿Para qué?... para ser santos, mediante la lucha constante en nuestra vida.














¡Feliz Navidad!



"Nuestro Salvador, amadísimos hermanos, ha nacido hoy; alegrémonos... Alégrese, pues el justo, porque se acerca la recompensa; regocíjese el pecador, porque se le brinda el perdón; anímese el pagano, porque es llamado a la vida".
San Léon Magno

    Hoy en nuestro ambiente, la Navidad parece ser un tiempo de compras, de regalos y de múltiples gastos. Por desgracia nos hemos olvidado de lo más importante, el nacimiento de nuestro Rey, Dios hecho hombre por nosotros.

Por tí Dios se hizo hombre, podrás recibir todos los regalos, podrás disfrutar de la cena más rica, pódras tener todo lo material en esta Navidad, pero si no te das cuenta del verdadero misterio que envuelve la Navidad, no eres nada.

La Navidad no tiene ningun sentido sin la Resurrección, es el verbo hecho hombre, que habitó entre nosotros y con su sange nos salvo para luego resucitar y vencer todo lo que parecía imposible.

Celebremos, pues, con alegría la venida de nuestra salvación. María y José están tocando la puerta de tú corazón para que nazca su hijo, ¿está listo tu corazón?...

¡Muy Feliz Navidad!








 

¡Muy Feliz Navidad!

Cristo Rey




    El próximo domingo celebramos la solemnidad de Nuestro Señor Jesucristo Rey del Universo, tenemos el gusto, la alegría y el entusiasmo de ser soldados de este Rey misericordioso, compasivo y que todo lo puede.

Fue S. S. Pío XI quién estableció esta solemnidad, era necesario que en medio del ateísmo y la secularización, se afirmara la soberana autoridad de Cristo sobre todos los confines.

En el Evangelio, hemos escuchado muchas veces a Jesús hablando  acerca de un reino: "El Reino delos cielos se parece a un tesoro escondido en un campo...", "El Reino de los Cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo...", "El reino de los cielos se parece a un grano de mostaza que uno siembra...". Al escuchar las parábolas del reino, hablamos de un Rey y sabemos que la realeza de Cristo no es solamente algo que nos espera para la vida eterna, sino que es una realeza presente en esta vida. Cristo es Rey y reina ya entre nosotros.

Es evidente que en nuestro mundo son muchos los políticos, escritores, artistas, famosos, gente de pie a pie, que gritan con el más cruel y eficaz de los lenguajes: “¡No queremos que Él reine sobre nosotros!”.

Pero ante esta necedad debemos de responder con firmeza, ¡Él debe reinar hasta que ponga a todos sus enemigos bajo sus pies! Déjenle reinar en su vida, en su familia, en la escuela, en el trabajo y en cada ámbito de la sociedad.

Que la sangre derramada por tantos mártires al grito de ¡Viva Cristo Rey!, les impulse a luchar cada instante para extender este reino. ¡Ánimo! Los espera el Rey de reyes y Señor de señores en el sagrario.

¡Viva Cristo Rey!

¡Viva Santa María de Guadalupe!

¡Viva el Papa!

¿Realmente el sacerdote es otro Cristo?


"¿De qué nos serviría una casa llena de oro si no hubiera nadie que nos abriera la puerta? El sacerdote tiene la llave de los tesoros del cielo: él es quien abre la puerta..."
Santo Cura de Ars
  
    En el siglo pasado si una familia tenía algún hijo interesado en el sacerdocio, se sentía privilegiada, era un don y una gracia tener una vocación sacerdotal.

Hoy en día, una vocación difícilmente es aceptada, para muchas familias la vocación al sacerdocio no es la moda o más bien no es una opción.

Si en nuestra sociedad creyéramos que un sacerdote es otro Cristo aquí en la tierra y que más que un rey, más que un doctor y más que cualquier otra profesión, es una vocación sacerdotal, porque el sacerdote puede sustituirlos a todos pero nadie puede sustituirlo a él, entonces aceptaríamos con entusiasmo una vocación y nos empeñaríamos por la perseverancia de las vocaciones.

Los invito a pensar en el sacerdote, ¿cuántas veces han recibido de sus manos el Cuerpo y la Sangre de Cristo?, ¿cuántas veces  con sus manos les ha absuelto sus pecados?, ¿cuántas veces con sus palabras los ha orientado?

Si realmente somos católicos, nuestra vida tendrá que ocuparse por fomentar las vocaciones sacerdotales, por animar a más jóvenes a descubrir el llamado al santo sacerdocio. ¿Quién le dará los sacramentos a las próximas generaciones? ¿Quién se sentará en los confesionarios para perdonar los pecados?

Finalmente los invito a pedir por los sacerdotes, ellos necesitan nuestras oraciones y nuestro apoyo. La próxima vez que vean a un sacerdote, díganle con entusiasmo: "lo encomendaré al Cura de Ars".

  

¿Confesión?... ¿Para qué?


«El Señor levanta del polvo al desvalido, alza de la basura al pobre, para sentarlo con los príncipe, los príncipes de su pueblo; a la estéril le da un puesto en la casa como madre feliz de hijos». Salmo 115

Hoy en mi salón de clases me di cuenta de tantas personas que prefieren vivir en la basura, que levantarse del pecado. Lo malo no es caer, sino vivir en el pecado, acostumbrase a pecar, tener el pecado como algo ordinario, eso es la cultura de la muerte, vivir sin realmente vivir.

El evangelio de hoy nos recuerda a Jesús, Buen Pastor, que dejando las noventa y nueve ovejas, va por aquella que se le perdió. Jesús nos ama como somos, quiere que estemos unidos a Él, pero respeta nuestras decisiones.

Es tiempo de valorar el sacramento de la confesión, la confesión nos une a Cristo, nos devuelve la amistad perdida y nos da la gracia para seguir luchando.

¡No nos desanimemos! Pecadores somos todos, lo decía san Carlos Borromeo: "Todos somos débiles, lo admito, pero el Señor ha puesto en nuestras manos los medios con que poder ayudar fácilmente, si queremos, está debilidad".

La vida no es fácil, es una batalla constante. Por ti, por tu familia, por la Iglesia, por tu país, ¡no te rindas! ¡Los confesionarios te están esperando!


Reflexión de tu vida

 

 Amigo, tengo un coche último modelo, lo quiero vender pero, nadie me lo ha querido comprar. Es modelo 2010, ¿te interesa? Si estás interesado en el coche continúa leyendo.

 

Es un coche único, tiene algunos rayones porque no lo he querido llevar al taller pero, estoy seguro que si lo llevo quedará como nuevo. Por fuera se ve hermoso aunque, a decir verdad, por dentro es un asco.

 

Tiene una condición: el coche únicamente circula una vez por semana, una hora los domingos y se apaga después de esa hora.

 

¿Alguien quiere comprar este coche?...

 

Piensen en su vida, ¿son católicos? ¿son como este coche? ¿sólo circulan una vez a la semana?

 

Las cosas tienen una razón de ser, el coche está hecho para circular todos los días. Nosotros como católicos tenemos que circular todos los días, no sólo los domingos cuando la Misa es obligatoria.

 

 

 

 

Siglo XXI... ¿y los mártires?


"El martirio es para la Iglesia un signo elocuente de cómo su vitalidad no depende de meros proyectos o cálculos humanos, sino que brota más bien de la total adhesión a Cristo y a su mensaje salvador".

Cardenal Tarcisio Bertone

 

    Hace algunos años, treinta millones de católicos al grito de ¡Viva Cristo Rey!, defendían su fe y algunos siendo necesario derramaron su sangre para que la Iglesia Católica permaneciera en México. Hoy, el grito de nuestros antepasados debe despertar  las conciencias dormidas de tantos católicos que ya no está dispuestos a sufrir por ese tranquilo y sereno carpintero, el cuál, “no tenía donde reclinar la cabeza” y el cual es el mismo hoy, ayer y siempre.

.

  

Es urgente que el testimonio de los mártires alumbre a tantos jóvenes que se han enfriado, que han perdido el anhelo de luchar, para que así estos reconozcan su dignidad de cristianos y dejando las cadenas del pecado, se levanten contra el mundo, pues este reino no es de este mundo.

 

Los mártires son los que han aceptado su condición de pecadores y han puesto los medios para ser fieles. Si queremos ser fieles a Cristo, tendremos que, como dice San Ignacio: “andar con Él, vivir con Él, morir con Él, para finalmente estar en el reino con Él”.

 

El martirio está presente aún en nuestros días, los católicos debemos dar testimonio de este amor que nos inspira a ser mártires, quizá no con nuestra sangre pero si con nuestra vida diaria.

 

Ser mártir en estos días, implica ser fieles al Papa, amarlo, escucharlo y defenderlo, tener un profundo amor a la Eucaristía y una gran devoción a María, madre del verdadero Dios. Sí obramos así, quizá muchos nos rechacen o nos tachen de mochos, pero es así como damos testimonio coherente del nombre que llevamos.

 

Hagan la prueba, sean verdaderos mártires del siglo XXI, luchen para que Cristo Reine en cada ámbito de nuestra sociedad. Los dejo con estás palabras del beato Anacleto Gonzáles Flores, mártir de Cristo Rey: “¡Tu serás Rey! ¡Deja de ser esclavo!”. 




¿Transformar el carisma de la Legión?


“La Iglesia no ha comenzado más que una vez, desde entonces no comienza, continúa, no vuelve hacer, sigue haciendo”.
Anacleto Gonzáles Flores

   Les escribe un alumno del Instituto Cumbres, primer colegio de los Legionarios de Cristo. Llevo más de cinco años estudiando con los Legionarios, involucrado en sus actividades y conociendo de manera cercana a muchos sacerdotes, consagrados, seminaristas y laicos.


La obra de los Legionarios de Cristo no fue una iniciativa de un hombre, fue una inspiración de Dios en el padre Maciel. Por lo tanto, un carisma no puede dejar de hacer lo que ha sido inspirado a ser.


Reconozco que el padre Maciel vivió una vida desordenada, no digna de un sacerdote, pero también reconozco que en su debilidad se manifestó la grandeza de Dios. Los Legionarios de Cristo han formado ha casi 800 sacerdotes. ¿Podría ser esto posible si estuviera en las manos del padre Maciel? Que decir del Movimiento Regnum Christi con más de 70 mil adultos, jóvenes y niños comprometidos por todo el mundo con el apostolado. ¿Será sólo obra del padre Maciel? 


Cuando uno pone el pasado en la misericordia de Dios, todo se olvida. Los Legionarios de Cristo estarían en crisis, estarían completamente perdidos si fueran Legionarios del padre Maciel, pero no, son Legionarios de Cristo. Su misión no es difundir ni enseñar al fundador, sino conocer, vivir y amar a Jesucristo. ¿Sugieren transformar el carisma?


Los Legionarios de Cristo seguirán, porque son obra de Dios, seguramente después de la visita apostólica habrá algunos cambios en las formas pero no en su misión. Pues en lo fundamental ya están definidos.


Cada carisma enriquece y complementa a la Iglesia, intentar transformar a los Legionarios de Cristo es querer transformar a un brazo en pierna, eso no es posible. 


El católico de nombre.


     El hombre esta en una búsqueda continua, no halla descanso en ningún lado, su corazón esta inquieto, lleno de cosas superficiales que cada día lo  desaniman más.

 

Es necesario que nosotros demos testimonio constante en nuestra vida, con nuestras acciones, en nuestras aulas, en nuestras amista es de lo que tantos allá fuera buscan y no encuentran. 

 

El cristiano de hoy se ha enfriado, ya no está dispuesto a sufrir por ese tranquilo y sereno carpintero, el cuál, “no tenía donde reclinar la cabeza”, el cual con su atrevimiento aterro a capitanes, ricos, pobres,sabios, conquistadores, navegantes, en fin a todos, el cual sudo sangre y agua por nosotros y el cual es el mismo hoy, ayer y siempre.

 

Durante más de dos mil años, la Iglesia Católica compuesta de todas las razas, de ricos y pobres, de santos y pecadores, se ha mantenido conforme al Evangelio de Cristo, buscando imitarle y serle fiel.

 

La Iglesia Católica es fundada por Cristo, cuando le dijo a Pedro: “Tú eres Pedro y sobre está piedra edificaré mi Iglesia”. Jesús teniendo doce apóstoles, escoge a Pedro, en quien edifica su Iglesia, no porque era el mayor entre los apóstoles sino para darle unidad a su Iglesia. Hasta el día de hoy la Iglesia se mantiene unida a Pedro, hoy en su sucesor, Benedicto XVI, el cuál nos guía continuamente hacia Cristo.

 

Hoy en día miles de católicos se han quedado dormidos, no como hace algunos años donde de rodillas, trescientos millones de católicos al grito de ¡Viva Cristo Rey!, defendían su fe y siendo necesario derramaron su sangre para que la Iglesia permaneciera en México. Entre estos extraordinarios hombres describo a Anacleto Gonzáles Flores, fiel católico que dio su vida por Cristo, que escribió en su libro “Tú serás Rey”: “que sí Sócrates –el cual se había dejado hechizar por la juventud de Atenas- hubiera conocido a Cristo,habría sido el segundo mártir y el más ferviente adorador del Maestro de Nazaret”.

 

El creer en Dios, pero no reconocer a la Iglesia es caer en un inmenso error, es no reconocer las palabras de Jesús a sus apóstoles: “Yo te daré las llaves del Reino de los cielos; todo lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo”.

 

Es claro que muchos cristianos viven en las sombras de la ignorancia, de los malentendidos, saben de Cristo lo que dicen las noticias,todo lo demás lo desconocen o inventan. 

 

Muchas veces cuando el católico frío escucha la vida delos santos, todo le parece exageración y fanatismo. Se escandaliza de alguien que va a misa entre semana, pero el que va tres veces a la semana al antro, es normal.

 

Los católicos, nosotros, no nos estamos creyendo que podemos ser santos. No creemos que la fuerza de Dios sea capaz de poder transformarnos, no estamos diciendo que no pero tampoco estamos diciendo que sí.

 

Cada católico desde el bautismo fue marcado con la señal de la cruz, papás y padrinos nos marcaron con la señal de la cruz, fuimos ungidos para enfrentarnos a los peligros de la vida, fuimos formados para la lucha y para los retos.

 

La confrontación del católico es permanente, debemos despertar de las tinieblas y las sombras. Reconocer nuestra dignidad como cristianos, escuchar las palabras del Papa, no ser indiferentes ante las necesidades de los demás, sirviendo constantemente a los demás, y permaneciendo en la caridad.    

El Movimiento Regnum Christi


 La Iglesia, cuerpo de Cristo, no solamente está formada por sacerdotes y religiosos, el cuerpo místico de la Iglesia, está formado también por fieles laicos comprometidos en el entorno político, laboral y cultural.

En la encíclica Cristifideles Laici,el Papa Juan Pablo II, nos recuerda que los fieles laicos asumen una modalidad que los distingue, sin separarlo, del presbítero, del religioso y de la religiosa. Siendo personas que viven la vida normal en el mundo, son corresponsables junto con los ministros ordenados y consagrados de la misión de la Iglesia.

 

Hoy hablo de un carisma específico, el movimiento Regnum Christi, que de manera responsable y comprometida los fieles laicos principalmente buscan hacer apostolado.

 

Compartiendo el carisma con los Legionarios de Cristo y la espiritualidad Cristocéntrica, cada miembro busca conocer y experimentar a Jesucristo.  

 

Algunos fieles se comprometen de manera temporal mediante promesas, viviendo en comunidad como consagrados o consagradas, al servicio de la Iglesia.


¿Quiénes son los legionarios de Cristo?


     

       La Legión de Cristo es una congregación religiosa de derecho pontificio, fue fundada en 1941 por el P. Marcial Maciel, quien como sabemos fue suspendido de sus labores públicos en mayo de 2006 por el papa Benedicto XVI y más tarde en febrero de 2009 los Legionarios de Cristo informaron en un comunicado que el P. Maciel vivió una vida desordenada no digna de una sacerdote. Actualmente cuatro obispos están haciendo la “visita apostólica” que Su Santidad Benedicto XVI ha ordenado.


Hoy en día los Legionarios de Cristo están en 22 países y cuentan con más de 800 sacerdotes y 2500 seminaristas mayores y menores. La Legión de Cristo tiene como misión la extensión del Reino de Cristo en la sociedad según las exigencias de la justicia y caridad cristianas, y en estrecha colaboración con los Pastores.




      El director general de los Legionarios de Cristo es el P. Álvaro Corcuera, sacerdote mexicano. Quien fue parte del Movimiento Regnum Christi el cual le hizo ver “que la entrega total a Cristo, en donde fuese, era el mejor regalo que uno puede anhelar”.


La Madre Teresa de Calcuta alguna vez les dijo a los Legionarios, "ustedes van a lugares más pobres de los que yo voy", ella se refería a las almas de los ricos, que son más pobres que en Calcuta.


Los Legionarios trabajan con personas que quizá tengan muchos bienes materiales pero por dentro están vacías, estás personas también están llamadas a la conversión.




Por último, los Legionarios no trabajan en parroquias a excepción del territorio de misiones en la zona de Quintana Roo, donde trabajan docenas de sacerdotes legionarios bajo la guía de Mons. Pedro Pablo Elizondo, L.C., sucesor de Mons. Jorge Bernal, L.C., que había encabezado la ingente labor misionera de 1970 a 2004, encomendada a él en 1970 por Su Santidad Pablo VI.


Los legionarios en general se enfocan más bien a trabajar en la educación, la juventud y la familia.

 

Es importante conocer antes de juzgar, tenemos la certeza de que “Si el Señor no construye la casa, en vano se cansan los albañiles”, está obra de la Iglesia no pertenece al P. Maciel, pertenece a Jesucristo, cabeza de la Iglesia y sabemos que Dios escoge a los más frágiles, para que en ellos se manifieste que todo es gracia de Dios.

 

Los invito queridos amigos a que se esfuercen en conocer más los carismas de la Iglesia, estos la enriquecen y complementan.


Hemos escuchado este domingo a san Pablo, “hay un solo cuerpo y un solo Espíritu, así como también vosotros fuisteis llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos, por todos y en todos”.



¡Vivan los Legionarios de Cristo y todos los carismas de la Iglesia!

¡Dios los Bendiga!


La próxima semana hablaré del Movimiento Regnum Christi, un carisma, un verdadero semillero de apóstoles.


Para conocer más de los Legionarios de Cristo visten la página. 

http://www.legionariesofchrist.org/index.phtml?height=600&width=800&sw=1&sw2=

 

La Iglesia, Cuerpo de Cristo.


 "Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?".

Pablo no podía perseguir a Jesús, porque el Señor ya no estaba en esta tierra. Perseguía a Sus seguidores, los cristianos de la Iglesia primitiva. Pablo, en simples palabras, perseguía a la Iglesia. Sin embargo, Jesucristo no le dice: “¿por qué persigues a mi Iglesia? Le dice, ¿por qué me persigues a Mí?.

Está es la certeza de que la Iglesia es el Cuerpo de Cristo, guiada por el sucesor de Pedro, la Iglesia administra los sacramentos y guía con amor a sus fieles.




Algo de lo que todos

¿Qué opinas?

Suscríbete

RSS | Atom

Contacto

Contactar

Albergado en:blogspot.es

Noticias: Noticias

Contador gratis contadorplus.com